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Te sientes con muchas ganas de incorporarte al mercado laboral. Tu problema es que careces de experiencia y/o de estudios y no sabes cómo hacer una hoja de vida por primera vez sin que parezca vacía. Aquí te ofrecemos algunos consejos para hacer una hoja de vida sin experiencia laboral o sin estudios.

Lo más importante a la hora de elaborar un buen curriculum es la actitud hacia uno mismo: debes sentirte orgulloso de las experiencias acumuladas, aunque sean mínimas, y de tus capacidades.

Hay dos campos fundamentales en toda hoja de vida: la formación y la experiencia. Mucha gente que se bloquea en ellos por diversos aspectos, ya que no tienen en cuenta la premisa fundamental enunciada anteriormente: la confianza en las propias posibilidades.

En cuanto a la formación, no debes preocuparte de la naturaleza de tus estudios, ni de si no los has terminado o has empleado más tiempo del previsto hacerlo. Debes mentalizarte de que lo importante es el aprendizaje y las competencias adquiridas durante tu período de formación, lo que te capacita para podar optar a la oferta de empleo que quieres.

El apartado de la experiencia crea muchos problemas a aquellos que no la tienen, aquellos que por ejemplo acaban de salir de la Universidad y sólo han desempeñado trabajos ocasionales, prácticas no remuneradas… Al igual que con la formación, no debes restarle importancia a tus experiencias, por mínimas que sean, pues ellas han configurado lo que eres actualmente, y tú debes presentarte en la hoja de vida como la respuesta a lo que la empresa reclutadora necesita. Debes redactar la hoja de vida de manera que en ella se dejen traslucir tus ganas de trabajar, tu empeño por mejorar y tus óptimas capacidades.

Recuerda que eres una persona única, diferente a todos los demás, con capacidades propias que pueden ser lo que una empresa esté buscando en un momento dado. Mírate con buenos ojos y refléjalo en tu curriculum, de modo que no dejes indiferente a la persona que deba leerlo.